Drácula – Ilustración terror
Esta pieza representa una incursión en el terror clásico a través de una ejecución técnica impecable, donde el dominio de los soportes tradicionales cobra todo el protagonismo. Se trata de una ilustración de Drácula, realizada sobre cartulina negra A3 utilizando únicamente creta blanca, un ejercicio de inversión tonal que exige un control absoluto de la luz y el volumen.
La obra destaca por un claroscuro dramático y asfixiante, donde la luz emerge directamente de la oscuridad para esculpir un rostro siniestro y poderoso. La composición se centra en la expresión visceral del vampiro: su boca abierta, en un gesto de ferocidad eterna, revela unos colmillos minuciosamente detallados que se convierten en el foco de tensión de la imagen.
Más allá de su valor artístico individual, esta ilustración fue el eje visual de una infografía estadística sobre el mito del monstruo. La pieza sirvió para anclar la narrativa de datos en una estética gótica y potente, logrando que la frialdad de los números conviviera con la fuerza de un icono del horror. Este proyecto subraya mi capacidad para integrar ilustración editorial de alta calidad en contextos informativos, elevando la comunicación de datos a través de un impacto visual rotundo.


